La mayoría de conversaciones sobre IA empiezan con una discusión sobre els software que se va a utilizar. Nuestras conversaciones empiezan antes: eso que quieres automatizar con IA…, ¿está ordenado?
Añadir IA encima de una forma de trabajar heredada y sin ordenar es como atornillar un motor de cohete a un carro de caballos. Antes de montar un flujo de trabajo con una automatización, comprobamos si la información, el proceso y las decisiones, están lo bastante organizadas como para que valga la pena el esfuerzo.
Ordenar es el primer movimiento cualquier encargo. Antes de diseñar una interfaz, automatizar un proceso o conectar un modelo de IA, aplicamos técnicas de UX: ordenamos contenidos, analizamos cómo se relacionan entre ellos, y con el resto del sistema.
Si saltas este paso inicial, cualquier herramienta que pongas solo acelerará el desorden existente. Normalmente la transformación se lleva la atención, y poner orden es la acción inicial hace que valga la automatizarla.




